Nunca he soportado esa manía tuya de cabrearte por cabezonería.
Siempre he odiado que dieses la vuelta a la situación para que siempre saliera yo perdiendo.
Jamás entenderé esos aires de superioridad en cada contestación.
Realmente me sobrepasa tu puta vanidad.
Odio nuestros silencios incómodos.
Nunca podré aguantar ese olor a ti, que me quema la nariz hasta más no poder.
Siempre me asqueará esos múltiples momentos en el que nuestros cuerpos no están ni a un centímetro de distancia el uno del otro.
Me da asco esa facilidad tuya para recordar pequeños detalles sobre mi.
No soporto que seamos amigos.
Odio que sepas aprovecharte de cada centímetro de mi.
Aborrezco esas horas que detienes cuando estamos juntos en nuestra burbuja ( a pesar de que realmente, pasan a cámara rápida.)
Detesto enamorarme de tus canciones y machacarme con ellas una y otra vez.
Me da asco la forma en la que me hablas, miras o tocas.
No me gusta sentirte demasiado cerca, ni demasiado atento.
Aborrezco que me estés afectando no sólo psíquica, si no también físicamente.
Me entran náuseas cuando pienso que eres feliz a pesar de todo lo que haces.
Me asquea tu forma de ver el mundo y de interpretarlo.
No puedo aguantar esa media sonrisilla de imbécil que pones en momentos oportunos.
Odio conocerte, y odio que me conozcas.
No aguanto que me manipules y controles.
No puedo soportar el saber qué dirás en cada momento, y a diferencia no puedo averiguar qué piensas hacer en cada momento.
No soporto que retumbe cada estúpida letra de tu nombre en mi cabeza.
Me da asco que me hayas enseñado tantas cosas…
…y por encima de todo, odio que todo lo que esté escribiendo sea completamente
mentira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario