jueves, 16 de agosto de 2012

Encore.

Abrázame fuerte, abrázame hasta el límite.
Ven, mi angel, a redibujar mi cielo.
Yo crucificare tu cuerpo y, ¿podré arrancarte tus alas?
Abrazarte y morderte al mismo tiempo, y clavar mis uñas en tu espalda , y suplicarte para que vuelvas a hacerlo de nuevo. Todo. Todo para no verte partir, y ¡ven!
Ven y llévame más allá, dame la mano que yo no pude darte y saca mis alas, llévame. Unámonos y entrelacémonos.  Abrázame tan fuerte hasta que me cortes la respiración.
Asfíxiame.

Amo tus lágrimas cuando amas, la sangre, la sonrisa. Me encanta cuando mi herida está viva, así no le hago mucho caso a nuestras tragedias, a nuestros adioses. 
De tanto torcernos, terminaremos por mordernos. ¿De qué sirve reconstruirse cuando se es adepto a lo peor? A pesar de nosotros, ¿de qué sirve sentirse más grande? Sólo somos dos granos de locura en el viento, dos almas, dos niños.

Abrázame fuerte, hasta el límite. Ven, mi ángel, y vuelve a trazar mi cielo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario