Estoy delante de ti, aquí sentada, con el ceño fruncido, disfrazada con una sonrisa. Y aunque parecía que no lo sabías, lo tenía todo menos lo que realmente quería, porque la esperanza para mi es un territorio desconocido y descuidado.
Ahora tú harás tu propio camino y aunque me he resistido a ti, ya no puedes decirme qué sentir.
Tu verdad nunca me hizo libre, asique lo haré yo misma.
Abre tus ojos, como yo abrí los míos, es sólo el mundo real, ¿la ves? es una vida que nunca conocerás. Deja de mantenerte en movimiento para expulsar el dolor. No puedes ignorar esto.
Ahora me sonrío y pienso que pareces estar como yo estuve, y me resistes exactamente así. No puedes obligarme a curarme.
Ahora deja de tener tanto cuidado cuando todo lo que te está esperando, no se acercará a ti. Esta vez no.
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