Mi últimos pensamientos del día, después de asegurar que mañana no iré a primera hora.
¿Qué puedo hacer con mi vida?
Siempre hablo del Karma y, desde luego, él me tiene en el punto de mira. Pues querido Karma, tengo una carta para ti:¡Deja de acribillarme ya, joder!
Después de muchos malentendidos entre tú y yo, creo que ha llegado la hora de dejar de joderme por todos lados. Aun sigo esperando las cosas buenas. Quizá por eso confío en la gente. Quizá por eso me lleve tantos palos.
Bueno, no puedo creerme que te esté dedicando esto a ti, precisamente.
Tú que sólo con verte me haces enfadar. No quiero estar con otra persona en estos momentos. Y eso que acabo de estar contigo muy agusto.
Me has confesado algo que realmente me ha alegrado el día pero, sin embargo, me ha jodido para el resto de ellos.
Y sí, yo te quiero también a ti aunque, a pesar de nuestro muro de contención que hemos edificado con un grafiti en medio enorme que pone: ORGULLO. He de reconocerlo. Pero, por supuesto, nunca delante de ti. Todo por culpa de esta estúpida convivencia...
¿Una cosa de esto? Que me alegra saber que te joderá separarte de mi al año que viene. Te jode, porque te importo. Y si te importo es porque puedo dañarte si quiero. Asique me voy contenta a la cama sabiendo que es recíproco lo que sentimos, en cierto modo, claro.
En fin, descansad todos aquellos que podeis dormir con quien quereis al lado. Porque aunque no os deis cuenta, sois unos afortunados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario