lunes, 22 de agosto de 2011

Lost.

Jamás me he creído especial. Ni especialmente diferente, ni especialmente guapa, ni especialmente agradable, ni especialmente nada.



Sólo soy yo. Una gran contrariedad. Una enorme odisea. Una paradoja eterna...



Madurez e irresponsabilidad. Locura y timidez. Coherencia y surrealismo. Inseguridad y presuntuosidad.

Francamente, ¿soy tan independiente como siempre he creído?¿ y tan fuerte?
A veces ignoro que soy de carne y hueso. Creo que nada puede afectarme. Ojala fuera así.

No somos superhéroes. Ni tampoco famosos con mucho dinero.
No estamos hechos de una pasta irrompible, desde luego que no.
Somos frágiles piezas de un ciclo. Las cosas pasan, y pasan de verdad. No hay vuelta atrás.

Estoy suspendida en nada. Todo recuerda a lo que un día fui contigo. A lo que un día fuimos.

Y con esto no quiero llamar la atención como hacen todos. No voy a poner una estúpida foto en una red social, donde todos puedan ver lo muy amigos que, supuestamente, éramos, o lo mucho que he estado a tu lado cuando blah blah blah...

No. Mentira.

Sabes que siempre guardaré nuestros secretos. Todo lo que hicimos y lo que no. Todo lo que soñábamos. Ya sabes, nuestros futuros lejanos, y una vida larga. Nuestros juegos y tonterías.

Ahora no tengo secretos para ti.
Lo sabes todo. Y no sabes cuánto me alegro.
Que tú y yo estábamos enamorados de nuestra relación.
Y yo lo sigo estando.

Y, ¿qué toca ahora? Una despedida amarga por mi parte.
Yo seguiré esperando a verte en ese bar. Nuestro bar. Y tú vas a seguir esperando esos mensajes tan ñoños.
Como hemos hecho siempre...










Espérame.

~








Te quiero...Siempre.


No hay comentarios:

Publicar un comentario